Columna Opinión El Mercurio
José Pablo Arellano, Investigador Senior CIEPLAN
Raúl E. Sáez, Coordinador Programa CIEPLA-UTalca

La aprobación del acuerdo TPP11 solo necesita su votación en la sala del Senado. Se aprobó en la Cámara de Diputados y ya fue votado favorablemente en comisiones del Senado. Mientras tanto, el acuerdo está en vigencia desde enero de 2019, y ya fue ratificado por siete de los once países participantes, entre ellos Nueva Zelandia, Australia y Japón. Por esa razón, algunos de nuestros más importantes socios del Asia-Pacífico ya se están beneficiando de las reglas establecidas en este acuerdo.

Ante el actual escenario de incertidumbre respecto de las políticas comerciales en el mundo, que incluso podría empeorar, es urgente que Chile dé el paso final para participar como miembro pleno de este importante bloque comercial.

Después de la pandemia, Chile necesitará crecer para recuperar los empleos perdidos. Una fuente importante de crecimiento y generación de empleos serán las exportaciones. Gracias a este acuerdo, varios de nuestros productos mejorarán sus condiciones, comparadas con las de los tratados de libre comercio vigentes, para acceder a mercados tan importantes como Japón y Canadá. Al mismo tiempo, el conjunto de las exportaciones contará con reglas claras y con certidumbre en su tratamiento al llegar a los mercados de destino. En este sentido, el TPP11, tal como la OMC y los otros tratados de libre comercio que Chile ha suscrito, representa un valioso seguro contra el cierre de los mercados, el incumplimiento de las reglas y las decisiones arbitrarias de las autoridades aduaneras en los países a los cuales exportamos.

Esta función de dar un “seguro” es una de las más importantes que cumplen los acuerdos comerciales, la que en el escenario que estamos viviendo se vuelve más valiosa.

Muy pocos países tienen la opción de contar con un seguro para sus exportaciones y su comercio como el que brinda este acuerdo; muchos quisieran tener esta posibilidad. En pro de la recuperación económica y del empleo, es urgente concluir nuestra incorporación al TPP11.

El funcionamiento del actual sistema multilateral de comercio ha beneficiado a Chile, tal como a muchas economías pequeñas y abiertas al comercio exterior. Lamentablemente, este régimen, basado en reglas, está siendo debilitado por el país que lo empujó después de la Segunda Guerra Mundial. Esto es de alto riesgo para los países pequeños, ya que la alternativa es la ley del más fuerte. No hay duda de que este régimen puede ser mejorado y actualizado, pero las reformas no pasan por su destrucción. Entonces, se hace más imperativo que Chile participe y se coordine con otras naciones que tienen la misma visión sobre cómo el sistema de comercio puede contribuir a la prosperidad y la inclusión.

El TPP11 tiene la ventaja adicional de que no participan ni EE.UU. ni China, las dos potencias que se disputan hoy la hegemonía política y económica. Por tanto, a diferencia de la OMC y otros organismos multilaterales en que ambos participan, no se verá paralizado por esta competencia geopolítica. Participar en el TPP11 le permite a Chile mayor independencia geopolítica.

Este acuerdo le permite a Chile mantener y reforzar sus lazos económicos con dos grandes economías del Pacífico Norte (Canadá y Japón) y dos economías similares en el Pacífico Sur (Australia y Nueva Zelandia). Los 11 países miembros somos parte de una comunidad de naciones con aspiraciones similares, objetivos comunes y desafíos compartidos. No podemos estar ausentes del diálogo que se da en el marco de las reuniones de las instancias creadas en el marco del acuerdo.

Ante las dificultades para avanzar en la reforma de las reglas multilaterales y su ampliación a otros ámbitos del comercio, como por ejemplo el comercio internacional digital, la alternativa es lograr acuerdos en coaliciones de países con visiones comunes. El TPP11 es el marco ideal para ello. No excluye la participación en otras instancias. Más aún refuerza nuestra participación, ya que Chile no estará solo, sino acompañado de otras grandes economías.

Muy pocos países tienen la opción de contar con un seguro para sus exportaciones y su comercio como el que brinda este acuerdo; muchos quisieran tener esta posibilidad. En pro de la recuperación económica y del empleo, es urgente concluir nuestra incorporación al TPP11.

Fuente: https://digital.elmercurio.com/2020/07/01/A/OR3QG6UG#zoom=page-width

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