Cecilia Rovareti (CR). ¿Qué tal si hacemos un poco de recuerdo de cómo fue la política de los acuerdos y qué rol cumplió la oposición, que era la derecha durante el gobierno de Patricio Aylwin?
Alejandro Foxley (AF). Es importante recordar eso hoy día porque el éxito que ha tenido Chile en todos estos años, la semilla se puso a comienzo de los años 90´ cuando asumió el Presidente Aylwin y estoy completamente de acuerdo con lo que el Presidente Aylwin señaló que la democracia de los acuerdos fue clave para el éxito de su gobierno. Más aún yo era Ministro de Hacienda y creo que es justo hacer un reconocimiento a la gente que desde la oposición colaboró para que los acuerdos fueran posibles. Entre ellos Sebastián Piñera fue la contraparte del ministro de Hacienda para realizar acuerdos tan importantes como la Reforma Tributaria, la Reforma de Mercados Capitales y muchos otros.
CR. En ese momento era bastante importante lo que hacían y lo reflexionaban los Centros de Estudios tanto de la derecha como de la Concertación porque otorgaban una mirada técnica, ¿Así se operaba?
AF. Sí, pero ese fue un momento bastante más político. Quiero recordar que además de gente como Sebastián Piñera había otros parlamentarios de oposición y también gente tan importante como Manuel Bustos, presidente de la CUT. Con la CUT y con la ANEF dos veces al año nos reuníamos con agenda abierta para tratar de ponernos de acuerdo. En los cuatro años siempre nos pusimos de acuerdo. Con los empresarios desarrollamos también una buena relación y logramos acuerdos tripartitos: CUT, Confederación de la Producción y el Comercio y Gobierno. Esa era una manera de entender la política, una manera de hacer Gobierno que era invitar a todos y tratar de encontrar un terreno común para llevar adelante soluciones a los problemas.
CR. Pero el país ya no es el mismo y estamos en otra etapa. ¿Esa política de los acuerdos o democracia de los acuerdos se puede reeditar hoy en día y es necesaria igual que en esa época?
AF. Yo estoy convencido que es tan necesaria como en esa época y explico por qué. El éxito de estos últimos veinte años ha sido que Chile que era un país muy poco desarrollado, tenía un ingreso per cápita de 4.000 dólares y hoy tiene un ingreso per cápita de 15.000 dólares. Chile hoy es un país que está a medio camino o sea, en diez años más este puede ser un país desarrollado pero la parte que viene del camino es la más compleja, la más difícil y si no somos capaces de continuar con una política amplia y generosa de acuerdos entre los que pensamos distinto esta meta de que el 2020 Chile sea un país desarrollado no se va a lograr. América Latina está llena de ejemplos de países que estuvieron a punto de pasar el umbral y se quedaron marcando el paso. Por eso que yo creo que hoy en día la política de los acuerdos es tan importante, tan vigente y tan urgente como lo fue en el año 1990.
CR. Pero hay quienes dicen que ésta es una falsa discusión en el sentido de que se habla de la democracia de los acuerdos ahora como si los otros gobiernos de la Concertación, independiente del de Patricio Aylwin, no la hubieran practicado y se ha practicado todos estos años los cuatro gobiernos han promovido la política de los acuerdos.
A.F. Los gobiernos sí, pero no siempre la oposición ha tenido la disposición de dar pasos adelante generosos, abiertos que permitieran resolver mejor una serie de temas. Por ejemplo, el tema del empleo, hoy día tenemos una dificultad seria para resolver el problema del desempleo y requiere de un buen ánimo para lograr ese acuerdo y creo que nosotros que vamos a estar en la oposición no podemos hacer como el padre Gatica que predica pero no practica, si nosotros creemos que han sido buenas para el país las políticas de acuerdo tenemos que ponerlas en práctica hoy en día.
C.R. ¿O sea que la oposición de ahora en adelante que es la Concertación, debería ser lo contrario de lo que ha sido la oposición de derecha estos últimos años?
A.F. No totalmente lo contrario porque ellos en algunos temas estuvieron dispuestos a construir acuerdos. Pero hay un tema de tono, de enfoque y creo que nosotros vamos a tener discrepancias con el nuevo Gobierno pero en los temas fundamentales que son aquellos que permiten un impulso fuerte al país para que se generen los empleos que se necesitan y para llegar al año 2020 a que Chile sea como son hoy día países del sur de Europa, eso requiere una política excepcional. Tiempos excepcionales requieren políticas excepcionales y una actitud particularmente generosa de todos los sectores.
C.R. Ahora está también la mirada respecto a las declaraciones de Cristián Larroulet en el sentido de que así como hubo una transición a la democracia que se hizo durante los gobiernos de la Concertación ahora es la transición al desarrollo la que llevará adelante este Gobierno de la derecha y hay quienes dicen perdón, pero el desarrollo ya ha comenzado recibieron el país con 4.000 dólares per cápita y ahora está en 15.000 dólares per cápita. ¿Entonces se justifica ese argumento de que ahora el país viviría una transición hacia el desarrollo?
A.F. No, yo creo que esa no es una buena manera de caracterizar el momento. El país ha demostrado un tremendo éxito para impulsar el desarrollo y para reducir la desigualdad y la pobreza que bajó de un 40% a un 13% y para abrir oportunidades a muchos jóvenes. El año 90 había 200.000 jóvenes en la educación superior hoy día hay 800.000 o sea, este país se ha estado desarrollando. Ahora el camino que viene es más complejo, más difícil porque se tendrá que competir mano a mano con los países más desarrollados y eso supone una calidad de la política muy excepcional. De una vez por todas, no usar nunca más la expresión desalojo que es de las más desafortunadas que he escuchado y sí enfatizar el principio de cooperación para construir un país mejor para toda la gente.
C.R ¿Cuál es el límite entre una política de acuerdo y las legítimas diferencias y visiones que tienen del país cada uno de los conglomerados?
A.F En toda democracia hay quienes están en el Gobierno y hay quienes están en la oposición y la oposición sabrá o debiera saber distinguir los puntos legítimos de diferencia y hará muy claro sus puntos de vista de qué es lo mejor para el país. No necesariamente eso va a coincidir con lo que se piensa desde el Gobierno de Piñera pero al mismo tiempo hay que saber distinguir que hay ciertas materias en las que hay que construir acuerdos. Cualquier medida que permita acelerar la creación de empleos, abrirle oportunidades a las mujeres y a la gente joven (el desempleo entre los jóvenes es muy alto) ese tipo de cosas hay que apoyarlas con todo y no hay que tener vergüenza de decir que estamos trabajando para tener acuerdos porque la calidad de la política es la que diferencia a un país desarrollado de un país que no es capaz de desarrollarse.
C.R Y en esas medidas que usted dice del empleo para las mujeres y para los jóvenes está de por medio un tema bien polémico que es la flexibilidad laboral.
A.F Sí, que se ha entendido en un sentido muy restringido. Lo importante en cualquier política de modificación de las reglas laborales es no desproteger a los que son más vulnerables. Hoy en día hay mucha gente muy vulnerable en la clase media, gente que tiene muchas dificultades para pagar las deudas, que tiene que pagar la universidad de los hijos y si se tiene a más de un hijo en la universidad con $800.000 mensuales se tienen muchas dificultades. Esos temas hay que plantearlos buscando soluciones reales y hay que mostrar apertura para encontrar esas soluciones.
C.R. ¿Con eso usted me está diciendo que está dispuesto a la flexibilidad laboral?
A.F. No, lo que quiero decir es que el mercado laboral tiene que tener capacidad de absorber mejor a la gente que hoy en día no la absorbe. Hay una cantidad impresionante de mujeres que no pueden acceder al trabajo porque no tienen quien les cuide a los niños, o no tienen un buen programa de capacitación o no se le da la oportunidad en igualdad de condiciones con los hombres de aspirar a un trabajo y con igual remuneración. Tenemos que ver todas las medidas que hagan posible reducir esas barreras que las mujeres tienen y lo mismo para el joven que viene de un sector popular que a lo mejor terminó su educación incluso universitaria y que no está encontrando trabajo. Lo que se requiere es un conjunto, una batería de instrumentos que hagan posible la igualdad en el acceso al empleo para todos los chilenos que quieren trabajar.
C.R. ¿La Concertación no ha avanzado algo en ese tema?
A.F Se ha avanzado en muchos aspectos pero ahora hay que darle un impulso adicional muy fuerte porque estamos todavía en una crisis financiera mundial y el pronóstico que hacen los expertos en los organismos internacionales es que las tasas de desempleo que hoy día tenemos no van a volver a las tasas normales de desempleo por lo menos en cuatro o cinco años más a menos que tomemos medidas urgentes y excepcionales que requieren un tremendo respaldo político en el Congreso.
C.R. ¿En ese contexto las cifras de crecimiento que plantea Sebastián Piñera de lograr el millón de empleos le parecen plausibles?
A.F. Recuperar un 6% de tasa de crecimiento me parece no solo plausible sino indispensable. Quiero recordar que en el período que fue más fuerte la democracia de los acuerdos, en el Gobierno de Aylwin, la economía chilena creció 7.8% al año en promedio. No digo que eso es posible extrapolarlo indefinidamente hacia adelante pero recuperar 6% si es posible. Si no se cumple la promesa de un millón de nuevos empleos, la oposición lo hará notar y ofrecerá políticas alternativas.
C.R ¿Entonces por qué no se hizo hasta ahora?
A.F. Porque ha habido muchos factores entre ellos dos crisis internacionales, la crisis asiática y la crisis financiera global. Mirando hacia adelante, vamos a tener condiciones muy buenas para crecer al 6% y va a ser responsabilidad del Gobierno crear las condiciones para que eso sea posible.
C.R Lo encuentro bastante coincidente con las posturas de Sebastián Piñera, ¿En qué usted no estaría de acuerdo?
A.F. Yo estoy muy de acuerdo con las posturas que expresó el presidente Aylwin en la prensa este fin de semana en el sentido de que si algo explica el tremendo éxito que tuvo su Gobierno fue que hubo capacidad de todos los sectores para ponerse de acuerdo e insisto, no sólo en el Congreso con los partidos de oposición, también con la CUT y con ese gran dirigente que fue Manuel Bustos que tenía un gran sentido de Estado, y también los empresarios. Eso es lo que necesitamos ahora.
Link al audio de la entrevista:
www.cooperativa.cl/prontus_nots/site/artic/20100125/pags/20100125191933.html